En Cafès Serra siempre hemos tenido claro que la cápsula no es la manera óptima de preparar café. Pero también sabemos que es una opción muy presente en el día a día de mucha gente: es cómoda, rápida y limpia.
Por eso nos hicimos una pregunta muy concreta: ¿podemos hacer una cápsula que respete al máximo el café, al consumidor y al medio ambiente?
La respuesta es sí. Y este ha sido el proceso:
El café
Hemos elegido un café de Honduras de 83 puntos, un café de especialidad que hemos trabajado con un tueste específico para cápsula. El reto aquí es grande: en la cápsula hay muy poco café y esto puede acentuar defectos. Por eso el tueste está pensado para equilibrar, dar cuerpo y asegurar una taza limpia y agradable.
La cápsula
Uno de los grandes problemas de las cápsulas es la contaminación, especialmente las de aluminio, que pueden dejar residuos metálicos y generan un alto impacto ambiental.
Nosotros hemos optado por una cápsula 100% compostable: una vez hecho el café, la puedes tirar directamente al orgánico.
El envase
También hemos revisado el envase con una idea muy clara: reducir al máximo el impacto ambiental.
Menos cartón, menos plástico, un diseño sencillo y funcional.
Y aquí viene un detalle que nos define: ponemos 22 cápsulas. No 20. Porque caben 22. Y si en una misma caja caben más, necesitamos fabricar menos cajas.
Con café y con descafeinado
Este producto lo puedes encontrar con café y también con descafeinado ecológico, para que nadie tenga que renunciar a una buena taza de café, sea a la hora que sea.
Las cápsulas ya están disponibles en nuestra web.